Hoy es un día, para todos nosotros y todas nosotras, de infinita y honda alegría, de satisfacción y disfrute, pero también es un momento para la inquietud y para la reflexión.
Transparente es la alegría que nos embarga pues, un año más, el programa de Vacaciones en Paz ha traído hasta nuestras ciudades y pueblos, hasta nuestros hogares, a los niños y las niñas del Sáhara Occidental, representado por esos cientos y cientos de criaturas y adolescentes que, procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), se han unido a nosotros y a nuestras familias para integrarse en una convivencia (...)
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